ASOCIACION DE VECINOS "BARRIO DEL PUERTO"

 

Uno de los recuerdos de mi niñez que perviven en la memoria es el de mis padres, entonces una pareja joven, buscando un piso nuevo. Vivíamos en Carabanchel y la casa que ocupábamos pertenecía a mis abuelos. La época era de bonanza pues se estaban construyendo muchos edificios en distintos barrios madrileños, todavía no había empezado el desarrollo de las ciudades-dormitorio. Recuerdo los folletos de propaganda, con unas ilustraciones a todo color, reflejaban unas construcciones ajardinadas, con calles amplias y pisos modernos. Cuando llegábamos al nuevo barrio veíamos la caseta en la que trabajaba siempre un hombre muy amable que me daba caramelos y que les explicaba a mis padres el proyecto de edificación y las condiciones económicas. Al salir, mis padres siempre decían lo mismo: esto es un barrizal, no hay colegio, no hay médico, no hay transporte. ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar para que este barrio tenga todos esos servicios? Y regresaban a Carabanchel desanimados. Eran cosas del siglo XX, el siglo del desarrollismo y de la expansión.

Ahora, que soy una mujer adulta y madre de familia vivo aquí en Coslada, en el barrio del Puerto. Un barrio moderno, urbanizado con cierto sentido de la humanidad y situado en una ciudad habitable. Pero, no es oro todo lo que reluce. Están los pisos, estamos sus habitantes pero nos faltan servicios sanitarios y educativos. Voy a centrarme en estos últimos. Los padres con niños pequeños se encuentran con serias dificultades para escolarizar a sus hijos en una escuela infantil pública porque solo hay una. Los que ya tienen hijos en edad de escolarizarse en la enseñanza primaria, todavía encuentran más dificultades. Tenemos dos buenos colegios, “El Olivo” y “Gonzalo de Berceo”, pero no ofertan suficientes plazas escolares para los niños del barrio. Todos sabemos que hay una parcela destinada a la creación de un centro escolar de primaria, y sabemos que es una parcela atractiva para la política de conciertos educativos llevada a cabo por la Comunidad Autónoma de Madrid. Pero parece que los habitantes de Coslada siguen confiando en lo público y prefieren que en esa parcela se construya un colegio público. Este centro convertiría a nuestro barrio en un barrio del siglo XXI con los servicios necesarios para atender a los que ya vivimos en él y a los que vengan a ocupar los pisos que todavía se construyen. ¿Por qué no se edifica? Esta es una pregunta fácil de responder porque la Comunidad de Madrid no tiene ningún interés en hacerlo. ¿Qué podemos hacer entonces? Exigir a nuestro ayuntamiento que presione a la autoridad autonómica, porque en definitiva es él el que nos representa y el que gestiona nuestros impuestos. Negarnos a admitir respuestas peregrinas como, por ejemplo, que en Coslada sobran plazas escolares –y es verdad que sobran, pero alejadas a más de dos kilómetros de nuestro barrio- y movilizándonos para que la construcción del deseado colegio sea una realidad ya. La asociación de vecinos del Barrio del Puerto ha recogido firmas para que el ayuntamiento se sienta respaldado y fuerce la construcción del centro escolar. Además, en el próximo mes de setiembre convocaremos a los vecinos para que coloquen un primer ladrillo simbólico del colegio. Y seguiremos planteando nuevas actividades hasta hacer realidad un proyecto que quita al sueño a muchos padres y madres.

Esperamos que esto no ocurra cuando los niños se conviertan en adolescentes y necesiten, entonces, un instituto, porque este es otro tema que trataré en el futuro.

Consuelo López

 

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